El cultivo del cacao involucra a más de más de 200 familias ubicadas en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata (RNTAM) y el Parque Nacional Bahuaja Sonene (PNBAS) en Madre de Dios.
Cusco es uno de los principales productores de cacao orgánico en Perú.
De acuerdo a cifras de Promperú, El Perú ocupa el segundo lugar a nivel mundial en la producción y exportación de cacao de especialidad y cacao orgánico, siendo Cusco una de las regiones que es ampliamente reconocida por su cacao chuncho, uno de los más finos del mundo.
Como parte de las actividades de fortalecimiento de capacidades a productores cacaoteros de la zona de amortiguamiento de la RNTAM y PNBAS de Madre de Dios, se realizó una pasantía a la provincia de la Convención en Cusco, organizada por los ejecutores del contrato de administración de estas áreas naturales protegidas, SERNANP y AIDER. Esta experiencia permite una transferencia de vivencias y experiencias entre los productores, empresas y asociaciones que tienen una gran trayectoria en la industria chocolatera y el cultivo de cacao.
Durante la pasantía, los participantes tuvieron la oportunidad de conocer de cerca las prácticas agrícolas adecuadas y de postcosecha, así como aprender el proceso de elaboración del chocolate. En el recorrido se visitaron varios lugares, destacando una de ellas, la planta de procesamiento primario de la empresa Ibérica, la cual colabora con familias productoras de cacao para preservar más de 650 hectáreas de bosque y cuidar más de 715 mil árboles de cacao, quienes también firmaron un “Acuerdo de Conservación” con el SERNANP, en donde buscan la protección del Santuario Nacional Megantoni. Asimismo, se recorrió la empresa Pumatiy, ganadora del Concurso Nacional de Cacao de Calidad y del I Concurso Cacao de Oro Latinoamericano, donde los participantes pudieron observar de cerca la elaboración del chocolate bitter y la pasta de cacao.
El gerente general de la empresa Paytiti, José Capallachi, compartió con los participantes cómo el adecuado manejo del cacao puede ayudar a recuperar áreas degradadas, demostrando que es posible lograr una economía sostenible. Además, comentó que la venta del chocolate de cacao orgánico ha sido una oportunidad para abrirse en el mercado europeo.
Esta pasantía brinda una valiosa oportunidad para fomentar un enriquecedor intercambio de conocimientos y vivencias entre los productores, empresas comprometidas y asociaciones dedicadas, cuyas acciones desencadenan un efecto positivo y perdurable en las comunidades y entornos donde operan. A través de este proceso, se establece un sólido puente de aprendizaje bidireccional, permitiendo que la sabiduría arraigada en la experiencia local se combine con las mejores prácticas empresariales y estratégicas, lo que, en última instancia, contribuye al progreso socioeconómico y al florecimiento sostenible de estas regiones.