Contrato de Administración

HACIA EL CAMINO DE UNA GANADERÍA REGENERATIVA

Alejandro Cahuantico, ganadero de la localidad de Nueva América, en la zona de uso especial de la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios, ha visto transformar su tierra. Sus potreros, antes desgastados por años de ganadería extensiva, hoy lucen distintos. El suelo, antes compacto y sin vida, reverdece; el pasto crece con fuerza y el ganado se alimenta mejor.

Durante años, la historia fue distinta. En esta parte de la Amazonía peruana, la producción ganadera y la conservación del bosque parecían ir por caminos opuestos. Para mantener a sus animales, muchas familias abrían nuevas áreas de pasto, reemplazando el bosque por potreros. El suelo se empobrecía y la expansión agrícola avanzaba cada vez más. Era un ciclo difícil de romper.

Las propuestas de conservación no siempre fueron bien recibidas. Vivir dentro de un área natural protegida implicaba restricciones, y muchos temían que cambiar sus prácticas significara perder sus medios de vida.

EL giro hacia la sostenibilidad

El enfoque de ganadería regenerativa, impulsado por el contrato de administración, animó a los ganaderos a volver a conectar con su tierra a dejar que el suelo respire, que el pasto se renueve y producir sin perder el bosque. Este proceso de trabajo en conjunto permitió realizar un diagnóstico de parcelas y así empezó el cambio.

De los doce ganaderos convocados, solo siete aceptaron participar. Entre ellos estaba Alejandro, quien decidió apostar por esta forma de trabajar. Con el acompañamiento técnico recibido, implementó la rotación de potreros, la instalación de cercos eléctricos, el uso de abonos naturales y la siembra de árboles entre los pastos, que hoy protegen el suelo y brindan sombra al ganado.

Ganado vacuno

Un cambio que inspira

El ejemplo de Alejandro inspiró a otros. Seis familias se sumaron a la experiencia, con el acompañamiento de la Sociedad Zoológica de Frankfurt, fortaleciendo una red de productores comprometidos con la conservación y preparados para enfrentar los efectos del cambio climático. Hoy, estos ganaderos mantienen su producción incluso en periodos prolongados de sequía.

También está Mariano Paucar, quien decidió dejar atrás la ganadería extensiva.  “Mi meta es manejar de forma sostenible mis 60 hectáreas. Antes, el pasto no alcanzaba para alimentar a mis más de 100 cabezas de ganado. Cuando conocí la propuesta de la ganadería regenerativa, entendí que podía producir sin destruir el bosque. Ahora sé que no estoy solo; ya somos más ganaderos los que apostamos por un cambio”, indica.

Esta iniciativa también ha sembrado oportunidades al promover activamente la inclusión social y la equidad de género, asegurando que mujeres y jóvenes participen en la gestión de sus fincas. Aunque al inicio el escepticismo era fuerte, la experiencia de Nueva América ha demostrado que la ganadería regenerativa es una alternativa real, rentable y sostenible. Es una práctica que mejora la calidad de vida de las familias ganaderas y les permite, por fin, vivir en armonía con los bosques que los rodean.

Mariano Paucar Huanca, ganadero de la localidad de Nueva América

Sobre el contrato de administración

El contrato de administración de la Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene, es una co-gestión entre SERNANP y AIDER, que tiene como propósito la gestión sostenible de las Áreas Naturales Protegidas, la protección de la biodiversidad y el desarrollo de las poblaciones que viven en y del bosque.